01
Qué guardamos, y por qué cada cosa
Nada de esto se recolecta «por las dudas». Cada dato está acá porque hay una función que no existe sin él, y esa función está nombrada al lado.
- Tu email y tu contraseña. Para que puedas entrar a tu cuenta y para poder avisarte de algo que te involucra. La contraseña no la guardamos: guardamos un hash, que es un dato del que no se puede volver a tu contraseña.
- Tu nombre de usuario y tu nombre visible. Son con lo que firmás una publicación y con lo que te encuentra quien quiera comprarte. De vos no guardamos dónde vivís: la provincia y la ciudad se cargan en cada publicación, porque son del frasco y no tuyas, y el mismo frasco puede estar en la casa de otra persona.
- Lo que publicás. El perfume, los mililitros, el estado, el código de lote, el precio, la moneda, dónde está el frasco y las fotos.
- Lo que hacés con otras personas. Preguntas públicas y respuestas, pedidos de fotos, operaciones, opiniones y los avisos que nos mandás sobre un contenido.
- Datos técnicos mínimos. Tu sesión, y un conteo de intentos por conexión para frenar a quien prueba contraseñas o abre cuentas en masa. Ese conteo se guarda contra tu dirección IP y se descarta cuando se cierra su ventana de tiempo.
- Verificaciones, si las hacés. Hoy la única que existe es confirmar tu dirección de mail: guardamos que pasó y cuándo, nada más. Todavía no se puede verificar el teléfono, la identidad ni el vínculo con Mercado Pago, así que de eso no hay nada que guardar. Ninguna es obligatoria para usar el sitio.
No vendemos datos a nadie, no los cedemos con fines publicitarios y no hay perfilado para publicidad, ni nuestro ni de terceros.